Cómo saber tu medida
Todas nuestras piezas se ajustan a vos. Lo único que necesitás saber antes de elegir es cuánto mide tu muñeca o tu dedo, y eso se resuelve en veinte segundos con una cinta, un hilo o una tira de papel.
Ese es el juego que hace que una pulsera se sienta cómoda: apoyada, sin marcar y sin bailar. Si tu muñeca mide 17 cm, buscá que la pieza quede en unos 18 o 18,5 cm. Menos que eso aprieta; más, y gira todo el día.
El anillo tiene que poder pasar por ahí. Todos nuestros anillos son abiertos, así que se separan apenas lo necesario para entrar y después se cierran en la base del dedo, donde quedan apoyados. Si la diferencia entre las dos medidas es grande, tomá la del nudillo como referencia.
No tienen cierre. La esclava se calza de costado por la parte abierta; el anillo se separa apenas para pasar el nudillo.
En los dos casos el ajuste es el mismo: una presión leve y progresiva sobre los extremos hasta que la pieza quede apoyada, sin marcar la piel. Para sacarla, el movimiento inverso.
Evitá abrirlas y cerrarlas de forma brusca o repetida: así conservan mejor su estructura.
Vienen en su largo máximo y se achican quitando eslabones con la herramienta que va incluida en la caja. Se destraban los pasadores, se sacan los eslabones que sobran y se vuelve a cerrar la banda.
Sacá siempre de a uno y probátela: es más fácil quitar otro que volver a poner uno.
El manual lo explica paso a paso. Si preferís no hacerlo vos, escribinos y te guiamos.
La medida exacta de cada modelo está en su ficha técnica, dentro de la página del producto.
¿Seguís con dudas sobre tu medida?
Escribinos y lo vemos juntos antes de que compres.