| 1 cuota de $39.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 6 cuotas de $8.394,10 | Total $50.364,60 | |
| 12 cuotas de $5.370,30 | Total $64.443,60 |
| 1 cuota de $45.084,00 | Total $45.084,00 |
| 3 cuotas de $15.028,00 | Total $45.084,00 | |
| 9 cuotas de $6.384,30 | Total $57.458,70 | |
| 18 cuotas de $4.489,33 | Total $80.808,00 |
| 3 cuotas de $16.121,30 | Total $48.363,90 | |
| 6 cuotas de $9.202,70 | Total $55.216,20 | |
| 9 cuotas de $7.091,06 | Total $63.819,60 | |
| 12 cuotas de $6.008,27 | Total $72.099,30 | |
| 18 cuotas de $5.005,00 | Total $90.090,00 |

Dos mil quinientos años y sigue vigente.
Anillo abierto de cobre con guarda griega en bajorrelieve y relleno oscuro, continua a lo largo de toda la banda. Dos imanes permanentes de neodimio integrados en los extremos, 6 mm de ancho y 3,5 gramos.
Tus manos vienen trabajando hace años. Teclado, celular, herramientas, la cocina, el volante, los chicos. Hacen todo el día cosas por otros y casi nunca reciben atención.
Greco es una pieza que se ve y se siente en la mano, y que está ahí cada vez que mirás la hora: el recordatorio de que decidiste empezar a prestarte un poco de atención a vos.
Porque en un anillo el espacio es todo lo que hay. Una banda de seis milímetros de ancho y uno de espesor no admite componentes grandes, y el neodimio es el imán permanente más potente que existe en relación a su tamaño. Es lo que permite alojar los dos imanes en los extremos sin que la pieza se note pesada ni abultada en el dedo.
Son permanentes de verdad: no se descargan, no se activan, no necesitan batería ni mantenimiento. Te lo ponés y sigue siendo exactamente el mismo dentro de diez años. Es tecnología que no te pide nada a cambio.
Porque es el metal de este lenguaje. El mundo clásico trabajó el bronce, que es cobre en su mayor parte, y sobre esas superficies se grabaron durante siglos las guardas, los frisos y los ornamentos que hoy reconocemos a simple vista. Un meandro en cobre no es una cita decorativa: es el material en el que ese dibujo nació.
Hay además una razón práctica. En un espesor de un milímetro, la maleabilidad del cobre es lo que permite que el anillo se abra apenas para pasar el nudillo y vuelva a su forma sin fatigarse. Y con el uso se oscurece primero en los surcos del grabado, donde el dedo no llega a frotar, así que la guarda gana contraste con los años en lugar de perderlo.
Se la conoce también como meandro, y el nombre viene de un río de Anatolia que los griegos llamaban Meandro, famoso por lo mucho que serpenteaba antes de llegar al mar. De ahí salió el dibujo: una línea que dobla sobre sí misma una y otra vez sin cortarse nunca. Estuvo en los templos, en las vasijas, en los mosaicos y en los tejidos, y terminó siendo uno de los ornamentos más reconocibles que existen. La idea que se le asocia desde entonces es la de continuidad: lo que sigue, lo que vuelve, lo que no se interrumpe.
Lo elegimos por eso y por algo más simple: un patrón que sobrevivió dos mil quinientos años de cambios de gusto es una apuesta bastante segura para algo que vas a llevar puesto todos los días. Es de esos diseños que no se cansan.
Porque en esta categoría abunda el producto que promete cualquier cosa. Nosotros elegimos el camino contrario: te decimos qué materiales tiene la pieza y cómo está construida.
Cada unidad pasa por un control de calidad individual antes de salir. Llega en caja, con manual y garantía. Y después de la compra seguimos del otro lado: las dudas sobre uso, ajuste o cuidado se responden por WhatsApp el mismo día. Tenés quince días para probarlo, y si no es para vos te devolvemos el dinero. Podemos ofrecer eso justamente porque sabemos de lo que vendemos.
¿Dudas sobre el ajuste, el modelo o si es la pieza correcta para vos?
Escribinos antes de comprar — respondemos en el día.
