| 3 cuotas de $43.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $130.000,00 |
| 6 cuotas de $21.666,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $130.000,00 |
| 1 cuota de $130.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $130.000,00 |
| 6 cuotas de $27.980,33 | Total $167.882,00 | |
| 12 cuotas de $17.901,00 | Total $214.812,00 |
| 1 cuota de $150.280,00 | Total $150.280,00 |
| 3 cuotas de $50.093,33 | Total $150.280,00 | |
| 9 cuotas de $21.281,00 | Total $191.529,00 | |
| 18 cuotas de $14.964,44 | Total $269.360,00 |
| 3 cuotas de $53.737,66 | Total $161.213,00 | |
| 6 cuotas de $30.675,66 | Total $184.054,00 | |
| 9 cuotas de $23.636,88 | Total $212.732,00 | |
| 12 cuotas de $20.027,58 | Total $240.331,00 | |
| 18 cuotas de $16.683,33 | Total $300.300,00 |

Dos centímetros de titanio negro.
Titanio con acabado negro en eslabones anchos, y cuatro componentes integrados en la cara interna: imanes permanentes de neodimio, microcerámicos de infrarrojo lejano y de iones negativos, y germanio. 2 cm de ancho, 55 gramos y ajuste a tu medida exacta.
Te acostumbraste a ser el que aguanta. El que entrena aunque esté cansado, el que carga, el que resuelve y no afloja. Esa fuerza te llevó lejos, pero tiene un costo que casi nunca te frenás a mirar.
Daksha es una pieza con esa misma fuerza: ancha, firme, de titanio. Y justamente por eso es un buen recordatorio de algo que cuesta aprender: ser fuerte también es saber cuándo parar a recuperarte.
Porque la muñeca es la base de casi todo lo que hacés con las manos, y en el entrenamiento lo es todavía más. Sostiene la barra, recibe el peso en cada flexión, absorbe cada golpe de raqueta y cada agarre. Por eso es también el lugar donde, desde hace décadas, deportistas y personas con trabajos físicos exigentes eligen llevar pulseras magnéticas como parte de su rutina de cuidado.
El ancho de Daksha permite distribuir los componentes en varias filas a lo largo de toda la cara interna, con imanes de neodimio, el imán permanente más potente que existe en relación a su tamaño. No se descargan, no se activan y no necesitan batería: te la ponés y trabajan igual el primer día que dentro de diez años.
Porque el cuerpo en movimiento es, entre otras cosas, una fuente de calor. El infrarrojo lejano es justamente la parte del espectro ligada a esa radiación térmica que emite todo cuerpo, y por eso los cerámicos asociados a esta tecnología se fueron incorporando en indumentaria deportiva y en prendas pensadas para la recuperación.
En Daksha están integrados en la cara interna, en contacto con tu piel. No tienen interruptor ni batería: acompañan el entrenamiento, la jornada de trabajo y el descanso de la misma manera, sin que tengas que acordarte de nada.
Porque tiene una de las historias más curiosas de la tabla periódica. Mendeléyev predijo su existencia y sus propiedades en 1871, cuando todavía nadie lo había visto: dejó un hueco en la tabla y describió cómo tenía que ser el elemento que lo iba a ocupar. Quince años después se lo descubrió, y encajaba casi exactamente con la predicción.
Más tarde se convirtió en la base de los primeros transistores, y desde entonces se lo estudia por sus propiedades materiales y térmicas. En el mundo del bienestar se lo incorporó a cerámicos, fibras y accesorios, y en Daksha forma parte de los cuatro componentes integrados de la cara interna.
Porque es el metal que se elige cuando hace falta resistencia sin cargar peso. Tiene una resistencia comparable a la del acero pesando bastante menos, y por eso se usa en aviones, en bicicletas de competición y en implantes que tienen que durar toda la vida dentro del cuerpo. No se oxida, no se corroe con el sudor ni con la sal, y no reacciona con la piel.
Eso es lo que permite una pieza como Daksha: dos centímetros de ancho y una presencia contundente en la muñeca, en 55 gramos. Se ve robusta y se lleva todo el día sin molestar. El acabado negro termina de darle ese carácter técnico que funciona igual con ropa de entrenamiento que con un saco.
Porque en esta categoría abunda el producto que promete cualquier cosa. Nosotros elegimos el camino contrario: te decimos qué materiales tiene la pieza y cómo está construida.
Cada unidad pasa por un control de calidad individual antes de salir. Llega en caja, con manual, protocolo de cuidados, garantía y la herramienta para ajustarla a tu medida. Y después de la compra seguimos del otro lado: las dudas sobre uso, ajuste o cuidado se responden por WhatsApp el mismo día. Tenés quince días para probarla, y si no es para vos te devolvemos el dinero. Podemos ofrecer eso justamente porque sabemos de lo que vendemos.
¿Dudas sobre el ajuste, el modelo o si es la pieza correcta para vos?
Escribinos antes de comprar — respondemos en el día.
