| 3 cuotas de $45.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $135.000 |
| 6 cuotas de $22.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $135.000 |
| 1 cuota de $135.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $135.000 |
| 6 cuotas de $29.056,50 | Total $174.339 | |
| 12 cuotas de $18.589,50 | Total $223.074 |
| 1 cuota de $156.060 | Total $156.060 |
| 3 cuotas de $52.020 | Total $156.060 | |
| 9 cuotas de $22.099,50 | Total $198.895,50 | |
| 18 cuotas de $15.540 | Total $279.720 |
| 3 cuotas de $55.804,50 | Total $167.413,50 | |
| 6 cuotas de $31.855,50 | Total $191.133 | |
| 9 cuotas de $24.546 | Total $220.914 | |
| 12 cuotas de $20.797,87 | Total $249.574,50 | |
| 18 cuotas de $17.325 | Total $311.850 |

La que te ponés para salir y terminás usando todos los días.
Cobre articulado en eslabones, con flores de cristales facetados que devuelven la luz desde cualquier ángulo e imanes permanentes de neodimio integrados en la cara interna. 42 gramos, ajuste a tu medida exacta y una presencia que pasa por joyería.
Tus manos vienen trabajando hace años. Teclado, celular, herramientas, la cocina, el volante, los chicos. Hacen todo el día cosas por otros y casi nunca reciben atención.
Diana es una pieza que se ve y se siente en la muñeca, y que está ahí cada vez que mirás la hora: el recordatorio de que decidiste empezar a prestarte un poco de atención a vos.
Porque es la diferencia entre una pieza que tiene imanes y una pieza construida alrededor de ellos. El neodimio es el imán permanente más potente que existe en relación a su tamaño, y eso permite integrarlos en la cara interna de cada eslabón sin engrosar la pulsera ni quitarle la delicadeza que la define.
Son permanentes de verdad: no se descargan, no se activan, no necesitan batería ni mantenimiento. Los ponés en la muñeca y siguen siendo exactamente los mismos dentro de diez años. Es tecnología que no te pide nada a cambio.
Porque es el metal que la humanidad viene usando sobre la piel desde hace miles de años. Mucho antes de que existiera la industria del bienestar, el cobre ya estaba en objetos personales, herramientas y ornamentación de culturas que no tenían contacto entre sí. Esa permanencia no es casualidad: es un material noble, maleable, con un color que ningún otro metal reproduce.
En Diana hace además algo que ningún otro metal haría igual: su tono cálido, entre el cobre y el oro rosa, es lo que convierte a los cristales transparentes en algo que parece joyería fina. Sobre acero, los mismos cristales se verían fríos. El cobre les da temperatura.
Porque el brillo es lo que convierte a Diana en joya. Los cristales facetados tienen caras talladas que devuelven la luz desde distintos ángulos, y engarzados en forma de flor sobre el tono cálido del cobre hacen que la pieza se lea como joyería fina a simple vista.
Y porque queríamos que sea la pulsera que usás todos los días, no la que guardás esperando una ocasión. El cristal facetado da ese brillo sin obligarte a cuidarla como un tesoro: te la ponés a la mañana y te acompaña al trabajo, a una cena o al supermercado. Una joya que se usa vale más que una que espera en un cajón.
Porque en esta categoría abunda el producto que promete cualquier cosa. Nosotros elegimos el camino contrario: te decimos qué materiales tiene la pieza y cómo está construida.
Cada unidad pasa por un control de calidad individual antes de salir. Llega con manual, garantía, presentación propia y la herramienta para ajustarla a tu medida. Y después de la compra seguimos del otro lado: las dudas sobre uso, ajuste o cuidado se responden por WhatsApp el mismo día. Tenés quince días para probarla, y si no es para vos te devolvemos el dinero. Podemos ofrecer eso justamente porque sabemos de lo que vendemos.
¿Dudas sobre el ajuste, el modelo o si es la pieza correcta para vos?
Escribinos antes de comprar — respondemos en el día.
