| 1 cuota de $75.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $75.000,00 |
| 6 cuotas de $16.142,50 | Total $96.855,00 | |
| 12 cuotas de $10.327,50 | Total $123.930,00 |
| 1 cuota de $86.700,00 | Total $86.700,00 |
| 3 cuotas de $28.900,00 | Total $86.700,00 | |
| 9 cuotas de $12.277,50 | Total $110.497,50 | |
| 18 cuotas de $8.633,33 | Total $155.400,00 |
| 3 cuotas de $31.002,50 | Total $93.007,50 | |
| 6 cuotas de $17.697,50 | Total $106.185,00 | |
| 9 cuotas de $13.636,66 | Total $122.730,00 | |
| 12 cuotas de $11.554,37 | Total $138.652,50 | |
| 18 cuotas de $9.625,00 | Total $173.250,00 |

Una esclava labrada de punta a punta.
Cobre con relieve de inspiración ancestral sobre toda la cara exterior, seis imanes permanentes de neodimio distribuidos a lo largo de la banda y formato de esclava abierta. 1,5 cm de ancho y 39 gramos: una pieza pensada para verse.
Tus manos vienen trabajando hace años. Teclado, celular, herramientas, la cocina, el volante, los chicos. Hacen todo el día cosas por otros y casi nunca reciben atención.
Inka es una pieza que se ve y se siente en la muñeca, y que está ahí cada vez que mirás la hora: el recordatorio de que decidiste empezar a prestarte un poco de atención a vos.
Porque es la diferencia entre una pieza que tiene imanes y una pieza construida alrededor de ellos. El neodimio es el imán permanente más potente que existe en relación a su tamaño, y eso permite distribuir seis puntos a lo largo de una banda de dos milímetros de espesor sin engrosarla ni comprometer el relieve de la cara exterior.
Son permanentes de verdad: no se descargan, no se activan, no necesitan batería ni mantenimiento. Los ponés en la muñeca y siguen siendo exactamente los mismos dentro de diez años. Es tecnología que no te pide nada a cambio.
Porque es el metal que la humanidad viene usando sobre la piel desde hace miles de años. Mucho antes de que existiera la industria del bienestar, el cobre ya estaba en objetos personales, herramientas y ornamentación de culturas que no tenían contacto entre sí. Esa permanencia no es casualidad: es un material noble, maleable, con un color que ningún otro metal reproduce.
En una pieza labrada hace además algo que otros metales no hacen: el cobre se oscurece con el tiempo, y lo hace primero en los huecos del relieve, donde la mano no llega a frotar. El resultado es que el dibujo gana contraste con el uso en vez de perderlo. Inka no se ve igual el primer día que dos años después, y esa es la idea.
Porque toma lo mejor del arte antiguo de muchos pueblos distintos: la repetición, la simetría, los entrelazados y las figuras animales. Son recursos que aparecen en culturas que nunca se cruzaron entre sí, y que siguen funcionando miles de años después porque el ojo los reconoce sin necesidad de que nadie los explique.
Y hay una razón más simple: una pulsera que vas a tener puesta todos los días tiene que ser algo que te guste mirar. Un relieve trabajado da eso que una superficie lisa no da, que es descubrir un detalle nuevo cada tanto. Nada más, y nada menos.
Porque en esta categoría abunda el producto que promete cualquier cosa. Nosotros elegimos el camino contrario: te decimos qué materiales tiene la pieza y cómo está construida.
Cada unidad pasa por un control de calidad individual antes de salir. Llega con manual, garantía y presentación propia. Y después de la compra seguimos del otro lado: las dudas sobre uso, ajuste o cuidado se responden por WhatsApp el mismo día. Tenés quince días para probarla, y si no es para vos te devolvemos el dinero. Podemos ofrecer eso justamente porque sabemos de lo que vendemos.
¿Dudas sobre el ajuste, el modelo o si es la pieza correcta para vos?
Escribinos antes de comprar — respondemos en el día.
